Coronavirus

Confinamiento

Me resulta muy muy complicado, y eso que me paso y gano la vida escribiendo, poner en pocas palabras todos los sentimientos que se me arremolinan estos últimos días desde que el Coronavirus llegó a nuestras vidas.

Sé que este es un blog de Derecho tributario y por eso he dudado mucho sobre si escribir o no sobre el desafiante virus. Pero reconozco abiertamente que ahora mismo, hablar de la Administración Tributaria, de las comprobaciones de valores, del artículo 37.1.b) de la Ley del IRPF, del artículo 42.2.a) de la Ley General Tributaria, de los últimos autos del Tribunal Supremo y de tantas cuestiones de las que, hasta hace apenas una semana, tenía tanto que decir, me resulta tremendamente complicado, porque hoy, en perspectiva, veo todo aquello intrascendente. Escribo esta frase y me viene a la cabeza el título de un libro de Milán Kundera que me marcó en su día: “La insoportable levedad del ser”. ¡Qué frágil resulta ahora nuestra propia existencia!

La suspensión de los plazos procesales y administrativos, así como de los plazos de caducidad y prescripción, de las disposiciones adicionales segunda, tercera y cuarta del Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, me permiten dejar en suspenso la práctica totalidad de mi actividad profesional como abogada. Y he de confesar que me resulta tremendamente difícil adaptarme a la parálisis.

La limitación de la libertad de circulación de las personas, el confinamiento en nuestras casas, la paralización de la actividad judicial, educativa, comercial, deportiva, cultural, recreativa y de culto, me tienen descolocada.

Los llamamientos desgarradores de impotencia, procedentes de los profesionales de la sanidad de nuestro país, diciéndonos que son personas y no héroes; las noticias de los ancianos que mueren en las residencias de mayores, abandonados, porque no están siendo trasladados a ningún hospital; las personas sin papeles que no se atreven a salir a la calle ni a comprar comida, porque la policía anda parando a la gente; los presos que, aunque han conseguido el tercer grado, no pueden disfrutarlo y tienen que seguir de facto privados de libertad; la avalancha de despidos, expedientes de regulación de empleo, vacaciones forzosas, cierre de pequeños negocios; las consecuencias del impago de alquileres, de hipotecas, de facturas, para tantísimos miles de personas; la muerte de los médicos y profesionales que han ayudado a cientos de víctimas del Coronavirus; la debacle económica y social que, a nivel mundial, se avecina; el mensaje de mi amiga y compañera abogada que, desolada, me cuenta que su padre y su madre están ingresados por Coronavirus. Es tanto lo que me aterroriza que, honestamente, me hallo paralizada.

No soy en absoluto fan del presidente del Gobierno, pero me gusta una frase que acaba de decir Pedro Sánchez: “Quienes creen saber todo sobre esta emergencia no van a aprender nada de esta emergencia”.

Creo que es muy cierto. Por eso me resulta también complicado hablar y pronunciarme. Porque no sé nada y quiero aprender, de ésta, todo lo que pueda, y ser prudente antes de dar ni consejos o emitir opiniones, que mañana o incluso dentro de un minuto pueden haber quedado absolutamente fuera de lugar.

Desde el desconocimiento absoluto de quién es esa mente perversa que maneja los hilos detrás de los cuales está toda esta catástrofe para la que no estábamos preparados, esta herramienta para desatar una hecatombe mundial que es el Coronavirus y que busca imponer el miedo en el mundo, desconcertada, me asomo por la ventana; pero para mirar hacia dentro.

Viene una crisis incontrolable, un cambio del orden mundial, un absoluto reseteo de todo a nivel planetario; y, si estamos atentos a nuestro interior, llegará también una modificación de nuestras conciencias. Escudriñemos hacia dentro de nosotros mismos, en esta época en que no nos dejan, ni estar, ni vivir hacia fuera. Aprovechemos este momento para observar dónde estamos y quiénes somos; para darnos cuenta de qué nos importa, qué dábamos por sentado y qué necesitamos verdaderamente. Usemos este caos a nivel mundial para ordenar nuestro interior. Dediquémonos a colocar nuestras prioridades. Y empleemos este tiempo para, con calma y armonía, sin pánico por el virus que golpea el Planeta, poner claridad y paz. Y para decidir, con responsabilidad y reflexión, hacia dónde y con quién queremos ir en esta vida.

Hay muchos abogados en Madrid, pero pocos especializados en procedimientos y recursos frente a la Agencia Tributaria. No es lo mismo un abogado de divorcios que un despacho de abogados de Madrid que se dedique a problemas surgidos por la declaración de la renta o IRPF, por el impuesto de plusvalía, por el hecho de ser declarado responsable tributario, por haber sufrido una inspección de Hacienda y no saber cómo recurrir multa. Para cuestiones como una derivación de responsabilidad, la devolución plusvalía, el céntimo sanitario, es preferible un despacho abogados que se dedique en exclusiva a la materia tributaria. Como abogada Majadahonda ofrezco un servicio personalizado, accesible, cercano y profesional.

Derivación de responsabilidad | Impuesto de plusvalía | IRPF | Recurrir multa | Devolución plusvalía | Abogados en Madrid | Impuesto | Plusvalía ayuntamiento | Recurso de casación | Sanciones | Tribunal SupremoDespacho de abogados en Madrid | Abogada Majadahonda | Despacho de abogados de Madrid | Céntimo sanitario | Declaración de la renta | Plusvalía municipal | Abogados Majadahonda | Responsable tributario | Despacho abogados | Abogado de divorcios | Renta 2019 | Agencia tributaria | Hacienda | Declaración renta

42 comentarios en “Coronavirus

  1. Que bien escrito!
    Sin duda esta facilidad de pensamiento y palabra escrita son una buena demostración sino una garantía de buenos y serios dictámenes y recursos fiscales.
    Enhorabuena y no pares de escribir tanto de fiscal como de cualquier reflexión como esta.

  2. Preciosa reflexión. Este es un momento de revisión de nuestras prioridades y de renacimiento personal. Esperemos que estás semanas tan trágicas lleguen a su fin, mientras tanto solo nos queda la unidad, la solidaridad y la esperanza.

  3. Me ha encantado tanto el contenido como la forma de escribirlo , comparto tu opinión , en otros temas tuyos me pierdo .
    Aquí lo has expresado muy bien sin necesidad de ser un experto en la materia , un beso

  4. Querida Nuria
    Impresionante reflexión para estos días tan difíciles que nos están tocando vivir.
    Tu profesionalidad la conozco desde hace tiempo, pero esta faceta de escritora me admira aunque no me sorprende, ya que tienes cualidades sobresalientes para las leyes, las letras y para todo aquello que te propongas.
    Un beso muy fuerte.

  5. Gracias, Nuria!!
    El texto está lleno de ilusión por el futuro y de amor… pase lo que pase, debemos sonreír y mirar al frente. Un abrazo.

  6. Cada día me alegro más de haberte conocido, me llena de emoción e interés tú reflexión en estos duros momentos.
    No sabía que escribías y me enorgullece que lo hayas compartido conmigo.

  7. Gracias Nuria! Comparto tus reflexiones. Y soy también de la opinión de que es una oportunidad histórica para ser humano para crecer si se mira para adentro. Como dice un lama muy sabio: “No importa qué es lo que pasa sino como lidio yo con eso que pasa”. Y rendirse a lo que hay. Un abrazo amiga.

  8. Me ha encantado tu escrito.
    Es verdad que esa sensación de cambio constante, de confinamiento y cambios que espero que siempre sea a mejor, es un auténtico shock.
    Gracias por compartirlo.
    Un besazo.

  9. Nuria, me ha encantado, qué bien escribes, y no te olvidas de nadie: ancianos, presos, despedidos, sanitarios … Si tienes contactos, deberías utilizarlos para publicarlo en algún medio de gran difusión, porque es muy conmovedor, y te lo digo yo que no dejo de leer periódicos desde los 7 años, en que mi padre estaba suscrito a un diario de difusión nacional. Besos.

  10. Nuria, me ha encantado, qué bien escribes, no te olvidas de nadie: ancianos, presos, despedidos, sanitarios … Si tienes contactos, deberías utilizarlos para publicarlo en algún medio de gran difusión, porque es muy conmovedor, y te lo digo yo que no dejo de leer periódicos desde los 7 años, en que mi padre estaba suscrito a un diario de difusión nacional.

  11. Todo lo que sea aportar para concienciar y mentalizar es positivo y bueno. Tus seguidores también “se merecen” un “alto en el camino” de los quehaceres profesionales y apuntarse al carro contribuyendo, si se les pincha como tu reflexión invita, a otras aportaciones.
    Una llamada a la concienciación ciudadana muy oportuna, y que los que se llaman representantes del pueblo debieran también aplicarse, no solo con palabrerías, sino con actos y hechos, p.ej. de RENUNCIA a ingresos, a semejanza de las que hacen por “imperativo legal” tantos ciudadanos de a pie que han de cerrar sus comercios y actividades. A ninguno de los primeros seguro que les va a faltar el sustento oficial y no tendrán problemas de quedarse en casa, pues el cierre de las Cámaras mantiene la “caja” abierta y llena, no como la de tantos pequeños comerciantes, autónomos, etc.
    Menos habladurías y aquí jugamos todos en igualdad de condiciones y sin privilegios.
    Termino redoblando mi aplauso fortísimo por tu reflexión, oportuna y convenientísima.

  12. Gracias Nuria por tu sabio consejo. Me parece que tienes mucha razón y deberíamos hacer un esfuerzo en no dejar pasar esta oportunidad para ordenar nuestras mentes y nuestras vidas.

  13. Bien Nuria es dificil para todos, tus reflexiones son muy similares.
    Yo pienso que todo lo que llegue a nuestras vidas nos fortalece,nos enseña y nos da mas sabiduria.
    Un abrazo y a cuidarnos mucho

  14. Nuria … comparto completamente lobque expresas y gracias por plasmar de manera tan clara los sentimientos y angustias que se han hecho patentes en esta difícil situación. Un abrazo y cuidaros mucho por favor!!!

  15. Gran reflexión Nuria !

    Enhorabuena Nuria, muy de acuerdo que de todo se aprende y esta situación extraña nos brinda experiencias que nos “reorganizan” mentalmente y nos ponen en nuestro sitio … somos muy frágiles !!!

    Me hago ya follower

  16. Interesante reflexión… De toda experiencia hay que intentar sacar el lado positivo o negativo de la misma… porque lo que es cierto es que no puede provocar indiferencia… y ésta da para reflexionar y mucho. No hay que dejarse llevar, de vez en cuando conviene poner el freno de mano, analizar e intentar aprender …
    Gracias por compartir.

  17. Que duro leer juntas todas las cosas malas que consigo trae esto… Se me caen las lágrimas… No había analizado la situación tan profundamente,, estoy tan abrumada con todo que no puedo. Pero si que había llegado a una reflexión que tú citas. Estoy segura que después de lo vivido va a cambiar el mundo y vamos a cambiar todos por dentro…a mejor… Es tiempo de ayudarse, de hacer reír, de dar ánimos y ser conscientes que siempre podría ser peor, hay que ser positivos. Mucho ánimo a tod@s y esperemos que esta pesadilla acabe lo antes posible.
    PD: el libro al que haces referencia es uno de mis preferidos

  18. ¡Hola Nuria ! Me ha encantado leer tus reflexiones, y pienso que es verdad que tienes unas grandes dotes de escritora.
    A parte de ser una gran profesional en tu ocupación laboral , creo que eres una persona muy positiva y buscas a todas las situaciones difíciles de la vida su parte más bonita. Y con esta reflexión ya la estás encontrando…
    Yo compraría libros escritos por ti , sobre lo que está sucediendo.
    Muchas gracias.

  19. Muy bonito el artículo Nuria. Consuela saber que de toda experiencia, aunque sea mala, siempre se puede sacar provecho.
    Un abrazo y mucho ánimo.

  20. Muchas gracias, Nuria, por compartir tu reflexión.
    No se puede decir más ni mejor. Enhorabuena.
    Un abrazo,
    Enrique

  21. Querida Nuria,
    Maravillosamente escrito. La intrascendencia de nuestros actos en este momento tan crítico es justo lo que me llegó esta mañana, sin aviso y con una fuerza brutal. Sintiendo una enorme impotencia y absoluta desorientación, decidí cancelar todas mis reuniones de skype y pasar el resto del día con mi marido y mis hijos. Eso y enterarme de que la madre de una amiga muy querida ingresada por Coronavirus parece estar estable, me devolvió la acostumbrada energía y las ganas de hacer mil cosas. Ahora leo tu artículo y me siento muy entendida y muy animada con la idea de “ordenar mi interior” e intentar re- descubrir “ hacia dónde y con quién quiero ir en esta vida.”.
    ¡Mil Gracias!

  22. Gracias por poner en palabras lo que todos sentimos. Si algo hay paradójico en todo este asunto, es que para mantenernos unidos debemos estar “separados”; nunca antes fue así, y nunca antes el dicho de “las apariencias engañan” fue tan certero. Pasar del sentimiento de soledad a la unión, en el interior de cada uno, con todo lo demás: no sólo con el otro, sino con el planeta. Somos uno, y nunca antes pudimos corroborarlo con tanta fuerza.
    Gracias por mostrar el lado humano de los abogados: mostrar esa faceta de ti misma te engrandece. Como todos, eres ante todo un ser humano.
    Gracias.

  23. Gracias por compartir tus sentimientos en estos días que no todo es trabajo.
    Seguro que aprenderemos de la situación y me ha encantado tu reflexión.
    Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *